La última batalla de la temporada para el Jumilla DS Inmobiliaria traía por el Uva Monastrell al Real Murcia CF ‘C’ en el partido decisivo por el ascenso a la Preferente del fútbol murciano. Tras el partido de ida en Espinardo que se saldaba con victoria grana por 3-1, los de Jesús Guardia necesitaban dos tantos de ventaja para igualar la eliminatoria.

Y preparó el club un ambiente de lujo para ocasión. La afición vinícola no quiso perderse la que podría haber sido una tarde histórica para nuestro fútbol y llenó la grada de un ‘Uva Monastrell’ que rugía con suequipo en busca de la remontada.

Saltaban los vinícolas con cambio de esquema ante alguna ausencia por lesión que obligaría a reestructurar el equipo. Alberto en portería; defensa de tres con Chumi, Segura y Kevin; por delante doble pivote con Moha y Bakari; carrileros Daniel y Juanma; media punta Hamza; y arriba Miguel y Jefer.

Avisaría primero Jumilla con un disparo de Moha que se marchaba rozando el larguero de la portería granota. Respondía Murcia a ese aviso con una ocasión clara a la espalda de la defensa que acababa con Kevin sacando la pelota bajo palos. Pasado ya el primer cuarto de hora de partido tendríamos los mejores minutos para los nuestros. Juanma dispuso de varios disparos cruzados para haber recortado margen en el cómputo global, pero sin fortuna en la definición, todo quedaría en meros avisos. Ya en la recta final de la primera parte Murcia pudo anotar el primero, pero primero Alberto en el ’41 y después el palo en el ’44, dejaban la final abierta para la segunda parte.

Tras el paso por vestuarios tuvo que mover fichas Jesús Guardia retirando a Chumi, que había tenido problemas físicos en los minutos previos al descanso. Y acusaría Jumilla esa baja, ya que en apenas seis minutos, conseguían los visitantes anotar el 0-1 en una internada por banda derecha. Se complicaba todo mucho más, ya que ahora los goles necesarios para mandar el partido a la prórroga

eran tres. Y a pesar de que todavía quedaban por delante mucho encuentro por disputar, el gol fue un mazazo anímico para jugadores y afición. Dispuso Juanma del empate poco después, pero no era el día para los nuestros.

En lo que restó de final, Jumilla lo siguió intentando con todo lo que tuvo y pudo, pero concediendo muchos espacios atrás, también ellos pudieron haber ampliado todavía más la renta. Sin más tantos, el 0-1 fue el amargo resultado final que deja al conjunto vinícola a las puertas del ascenso por segundo año consecutivo.

Golpe duro el que ahora toca digerir. Pero si algo ha demostrado este equipo es saber sobreponerse y levantarse tras cada caída.

Con este encuentro se le pone el punto y final a una temporada sobresaliente, consiguiendo pelear hasta las últimas y disfrutando de una fiesta final que, aunque deja un sabor agridulce, demuestra que si el premio es grande, la afición responde.