La restauración del órgano de la Iglesia Mayor de Santiago está llegando ya a su fin.

Instalación de los últimos tubos

Esta semana, operarios del taller de Frédéric Desmottes y el propio director de restauración han estado trabajando en él para instalar los tubos de los últimos registros que estaban pendientes de colocarse, “después de fabricar en el taller en estos últimos meses unos 1.300 tubos de metal, ahora los estamos colocando en el órgano, cada uno en su sitio”, explica Desmottes.

Se trata de una fase muy laboriosa al tener que ajustar tubo por tubo en su lugar, algo que no se ha podido hacer en el taller ya que el instrumento se encuentra en la iglesia, “también hemos tenido que retirar tubos ya instalados y proteger zonas ya restauradas del órgano para impedir que el polvo acceda a esos lugares”, matizaba el director de restauración.

Junto con la instalación de estos tubos, también han terminado de ajustar los mecanismos del teclado de cadeneta y a principios de enero volverán para realizar el afinado final del instrumento.

Es el segundo más grande de la Región de Murcia

Este instrumento, como ya se ha indicado en otras ocasiones, es el segundo más grande de la Región de Murcia, solo por detrás del órgano de la Catedral de Murcia, que fue construido en el s. XIX, “el órgano de la Iglesia de Santiago tienen la peculiaridad de que se construyó en una época de decadencia para estos instrumentos por la falta de dinero e interés en ellos pero este instrumento sorteó de alguna manera todas esas trabas para ser un órgano excepcional por su tamaño”, expresaba Frédéric Desmottes.

La restauración concluirá en enero con la afinación

El párroco de la iglesia, D. Manuel de la Rosa y principal impulsor de esta actuación ha manifestado su satisfacción por ver ya casi que terminado este ambicioso proyecto de restauración, “como ya sabéis, esta restauración se ha intentado varias veces antes pero siempre por diversas circunstancias parecía imposible, de hecho cuando yo empecé fueron muchas las personas que me dijeron que era imposible, pero bueno, al final Dios nos ha ayudado y ha tocado los corazones de muchas personas para que se sumen a este proyecto”.

De esta manera, y después de casi cuatro años y medio, desde que en julio de 2019 se presentará el proyecto de restauración del instrumento, el órgano de Santiago ya está prácticamente restaurado y el próximo año sonará con todo su potencial.