Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora el día 3 de diciembre, AMFIJU colocó ayer una mesa informativa bajo la entrada principal del Mercado de Abastos.

Durante toda la mañana estuvieron atendiendo al público que se interesaba por la asociación y repartiendo lazos azules y naranjas.

El presidente de Amfiju, Salvador Simón, fue el encargado de leer el manifiesto en el que se unen a las reivindicaciones de una de sus asociadas, Eva López Abellán, “Creer, querer, hacer: querer y hacer que las cosas cambien y creer que pueden cambiar“.

Eva López Abellán, AMFIJUMANIFIESTO POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Eva es una joven jumillana de 26 años, que hace cuatro años le sobrevino una enfermedad rara, una cuadriplejia espástica (que no tiene tratamiento y por lo tanto no tiene cura), a tal efecto “mi postura crítica y luchadora ante las injusticias me compromete, hoy más que nunca, a hacerles tomar conciencia -al menos, esa es mi intención- de todas estas violaciones de los derechos humanos”.

Por ello, AMFIJU pone el foco en aquellas cuestiones sobre las que trabajamos durante todo el año para evidenciar los cambios sociales que siguen siendo necesarios y beneficiosos para el conjunto de la sociedad.

En el ámbito educativo y la formación no reglada todavía son necesarios grandes avances dirigidos a promover el desarrollo social desde la educación, a combatir los prejuicios existentes sobre la discapacidad en los centros educativos, a proporcionar las herramientas que requiere el profesorado para borrar la desigualdad en las aulas y lograr que la formación sea verdaderamente la llave para acceder al empleo y alcanzar la inclusión real.

En el ámbito sociosanitario, las prioridades son lograr una atención continuada, especializada y justa, con diagnósticos precisos, con tratamientos adecuados, con un sector sanitario formado y empático que prime la escucha atenta en el ejercicio diario de su profesión.

Continúan produciéndose incumplimientos a diario de la legislación que ampara los derechos de las personas con discapacidad. Por ello, AMFIJU reclama el cumplimiento de la normativa dirigida a promover la inclusión y vida independiente de las personas con discapacidad.

La accesibilidad universal, una de las reclamaciones del Movimiento Asociativo de la discapacidad que más benefician al conjunto de la sociedad, sigue estando muy lejos de ser real, exigimos acabar con esta situación extremadamente discriminatoria y hacemos un llamamiento a adoptar siempre una forma inclusiva de proyectar lugares, objetos y procesos en la que toda la sociedad gana.

Todo el mundo tiene derecho a un trabajo digno y, sin embargo, todavía existen enormes obstáculos para que las personas con discapacidad puedan emprender una carrera profesional.

Las barreras mentales son las que más oportunidades restan, es decir, aquellas miradas, palabras, actos y omisiones que estigmatizan a las personas con discapacidad.

Por todo lo expuesto, desde AMFIJU nos sumamos a todas estas reivindicaciones y damos nuestro apoyo incondicional a la lucha de Eva reclamando “la construcción de una sociedad
inclusiva en la que, de una vez por todas, todas las personas podamos ser ciudadanos libres e iguales, es decir, una sociedad, que nos considere ciudadanos de hecho y pleno derecho, en igualdad de oportunidades”.