La Asamblea Local de la Asociación Española Contra el Cáncer realizaba este pasado sábado su cuestación anual a favor de la investigación, la prevención y la ayuda a familiares y enfermos de cáncer.

“Estamos en la cuestación anual en Jumilla. Es algo que siempre hacemos el 8 de diciembre, el día de la Inmaculada, pero en esta ocasión lo hemos trasladado al día 9 para que pueda participar más gente”, matizaba la presidenta de la Junta Local de la AECC, Dami Herrero.

Unas 10 mesas y más de 80 voluntarios

En esta jornada tan importante en la lucha contra el cáncer, la Asamblea Local de la Asociación Española Contra el Cáncer, tuvo a más de 80 voluntarios repartidos en las mesas que se colocaron en diferentes puntos de la localidad. De esta manera, hubo mesas en el barrio de San Fermín, junto a la gasolinera de avenida de Yecla (la antigua Simeón), en calle del Calvario, en la Plaza del Rollo junto al Bar Pipa, en avenida de Levante con Barón del Solar, en el Ayuntamiento, 4 mesas en la barrio de San Antón y una última mesa en el barrio de San Juan.

Durante la jornada, la alcaldesa de Jumilla, Seve González, estuvo acompañando a los voluntarios en la mesa que tenían junto al Ayuntamiento y agradeció el trabajo realizado en pro de la investigación y la lucha contra el cáncer que desempeñan con acciones como esta y otras.

Una de las mesas en el barrio de San Antón

14.893 euros recaudados

La recaudación en estas mesas ha ascendido a 14.893 euros, acercándose a las cifras del año pasado a falta de saber la aportación de las empresas y las pedanías.

El objetivo principal de la AECC es aliviar y evitar, en la medida que sea posible, el sufrimiento en las personas producido por el cáncer, cualquiera que sea su lugar de residencia y sus circunstancias personales, ya que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 2 hombres desarrollarán cáncer en España.

Los fondos recaudados servirán, entre otras cosas, para la investigación, gracias a la cual, la supervivencia en cáncer se ha incrementado un 20 por ciento durante los últimos 20 años. Esta mejora en los resultados proviene del desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico precoz y tratamientos más específicos y eficaces. La investigación es el motor para conseguir que el cáncer sea pronto una enfermedad prevenible, curable o cronificable.