COAG-IR Murcia alerta de que, con los precios recogidos en contratos (0,42€/kg para las uvas de la D.O.P. Jumilla, y 0,50 €/kg en el caso de parcelas de menos de 3.500 €/kg), los viticultores murcianos, cogiendo la referencia más favorable, perderían 1.766 euros, por hectárea.
En una cosecha lastrada por la perdida de producción por la sequía (-20%) y por la vertiginosa subida de los principales inputs (un +40% de media en fertilizantes, gasóleo, electricidad), ha disparado los costes de producción hasta los 1,05€/kg para las uvas de las Denominación de Origen Jumilla. De esta forma, la vendimia en la Región ofrece un panorama desolador para los viticultores, que no lograrán compensar ni siquiera la mitad de sus costes de producción.

Antes de que se dispararan los costes de producción por la coyuntura internacional, en la Región de Murcia se realizó un estudio para establecer los costes de producción del viñedo, que fue elaborado por el IMIDA, se fijaba para el viñedo de secano 0,60€/kg y para viñedo en espaldera 0,50€/kg. Más recientemente se ha publicado el estudio de la organización interprofesional del vino con los promedios de costes totales de producción para cada denominación de origen, para la DOP jumilla se marcaba 0,61€/kg.
Con las modificaciones introducidas en la Ley de la Cadena Alimentaria, se persigue evitar la destrucción de valor a lo largo de la cadena agroalimentaria, “el precio de compraventa de uva se debe fijar en el contrato tras la negociación de las partes y considerando los costes efectivos de producción del operador en cuestión”. La Ley 12/2013 de mejora de la Cadena Alimentaria obliga a tener firmado un contrato de compra-venta antes de iniciar la vendimia, que podrá ser exigido por los inspectores la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). Dicho contrato debe recoger de forma obligatoria el precio acordado y las condiciones de pago (en el caso de la uva de vinificación a 30 días, al tratarse de un producto perecedero).

Con carácter perentorio, COAG-IR Murcia insta a la AICA a que vele para que los productores logren, al menos, cubrir con sus costes de producción, de otra forma, el proceso de abandono de cepas y derechos de producción que se está produciendo en los últimos años se acelerará, en perjuicio de nuestros entornos rurales y de la economía de la Región de Murcia.