En Jumilla el Carnaval es una de las fiestas más populares y queridas por todos, desde los más pequeños a los no tan niños, ya que es un día en el que los disfraces llenan las calles de color y de alegría, pues es una de las fiestas más divertidas del año.

Un padre disfrazado de carnaval con su hijoY este año había ganas de Carnaval, el sábado por la tarde se dieron cita los diferentes colectivos, asociaciones y particulares en la calle del Calvario, para formar parte en el Gran Desfile de Carnaval. La participación fue mucho menor que en años anteriores a la pandemia, pero los que si se disfrazaron lo dieron todo y disfrutaron al máximo ante el público que abarrotaba las calles al paso de la comitiva.

Y después del desfile, a reponer fuerzas y a seguir la fiesta que se trasladó al Mercado de Abastos con un espectáculo homenaje a Lina Morgan que comenzó a las 20:00 horas, a continuación se dio paso al Fiestódromo, con música en directo, disyoqueis y servicio de barra.

Igualmente, los diferentes centros educativos del municipio han organizado fiestas de Carnaval con sus alumnos. El jueves el colegio San Francisco hizo su tradicional desfile por las calles del Barrio de San Juan y el resto de los colegios realizan sus actividades entre hoy lunes y mañana martes.

Muchas actividades carnavaleras, tradicionales en Jumilla se han echado en falta, el Tío del Higuico, los juegos infantiles, las Chirigotas de las Mujeres Rurales de la Fuente del Pino, etc. Pero seguro que el año que viene, cuando la normalidad se haya asentado de nuevo en nuestras vidas se retomarán si cabe con más fuerza e ilusión.

Espectáculo homenaje a Lina Morgan

Espectáculo homenaje a Lina Morgan

El origen del Carnaval

¿Sabemos por qué nos disfrazamos? ¿Sabemos dónde se creó el Carnaval? Existen muchas teorías sobre el origen del Carnaval y todas tienen algo en común: Un evento donde las formalidades y las normas dejan paso al caos y a la diversión.

Hay fuentes que aseguran que el origen del Carnaval, tal y como lo conocemos ahora, se remonta a más de 5.000 años y algunos lo sitúan en el Imperio Romano, ya que está relacionado con las Saturnales, unas festividades realizadas en honor al dios Saturno. Otros, lo sitúan en Grecia, ya que también allí celebraban unos festejos similares donde se veneraba a Dionisio, entre otros.

Pero todas estas festividades tenían en común la época de su celebración: febrero, una época de transición del invierno a la primavera.

Con la expansión del cristianismo, en la Edad Media, la fiesta tomó el nombre de carnaval, que viene de “carnem levare”, lo que significa “quitar la carne”. Esto es así porque este evento se celebraba días antes al Miércoles de Ceniza, fecha de comienzo de la Cuaresma hasta el domingo de resurrección. Un periodo de abstinencia y ayuno. Por ello, los días antes tenía lugar una celebración donde todo estaba permitido, por lo que, para salvaguardar el anonimato, la gente se cubría el rostro o iba disfrazada.