La Asociación Naturalista STIPA ha podido comprobar que ya hay varias máquinas pesadas trabajando en el paraje de La Campana, en la macroplanta fotovoltáica del proyecto Balbona que ocupa unas 400 hectareas.

Estas máquinas están instalando decenas de postes de hierro en los barbechos y rastrojos de uno de los habitats de aves esteparias más importantes de la región, sin haber superado los trámites administrativos legales, aseguran desde la asociación. Además, todo coincide en la semana en la que se ha rechazado una interesante moción en el pleno del Ayuntamiento de Jumilla, en la que se proponía regular la actividad a través de una modificación de Plan General de Ordenación Urbana, y una moratoria en la concesión de licencias de obras, tal y como están haciendo muchos municipio ante la burbuja descontrolada de parques fotovoltaicos, citando el ejemplo de Yecla. Desde STIPA aseguran no entender como se permite comenzar unas obras que no se sabe si serán autorizadas, con la gravedad de ir emplazadas en un lugar donde se generan impactos ambientales a la fauna, al paisaje y al uso de suelo tan evidentes. Lo han puesto en conocimiento de las autoridades, al igual que otros hechos similares en los parajes de Montesinos y Varahonda, donde se han iniciado obras sin ni siquiera comenzar la evaluación del proyecto, aseguran.

Por último la Asociación Naturalista jumillana anuncia que van a seguir reclamando una producción de energía renovable en los lugares adecuados, evitando aquellos que empobrecen los valores naturales, paisajísticos y culturales de Jumilla.