Jumilla vivió ayer una de las jornadas más emotivas y tradicionales del año con motivo del Día de Todos los Santos. Cientos de vecinos y vecinas pasaron durante todo el domingo por el Cementerio Municipal para recordar y rendir homenaje a sus seres queridos, aprovechando el horario especial e ininterrumpido de ocho y media de la mañana a doce de la noche que se habilitó para facilitar la afluencia escalonada.
Los visitantes se encontraron con un camposanto preparado para la ocasión. El Ayuntamiento de Jumilla, a través de la Concejalía de Servicios, intensificó las semanas previas los trabajos de limpieza, el pintado de bancos y la reparación de desperfectos en los pavimentos. Unas labores que, tal y como recordó el concejal del área, Francisco Javier Bernal, forman parte de un plan de mantenimiento continuo que se desarrolla durante todo el año por zonas, incluyendo la recuperación de nichos cuyos derechos de uso habían extinguido tras más de 50 años.
La jornada de ayer se desarrolló con total normalidad, respeto y consideración, gracias también al dispositivo especial de tráfico que estableció el sentido único hacia el cementerio por la calle Cantarerías para ordenar la circulación.
Tras el día grande de ayer, el Cementerio Municipal ha abierto hoy lunes a las seis de la mañana y recuperará ya esta tarde su horario habitual de tres y media a seis, cerrando un dispositivo especial en el que el consistorio ha agradecido enormemente la labor de todo el personal municipal implicado.


