La Consejería de Salud, a través de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones, ha relanzado una campaña de concienciación dirigida a toda la sociedad y, en especial, a las mujeres embarazadas o que se planteen estarlo, sobre la importancia de que no consuman alcohol.
Con esta campaña informativa, con motivo del Día Mundial del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), que se conmemora cada 9 de septiembre, Salud recuerda la importancia de que la gestante no tome alcohol, y también la necesidad de que cuente con el apoyo de su pareja y entorno social y familiar para evitar la presencia y la normalización del consumo de bebidas alcohólicas en su presencia.
Esta iniciativa pretende sensibilizar sobre este problema de salud a través de un vídeo que se emitirá en los centros de salud y hospitales públicos de la Región y recordar que es una dolencia cien por cien evitable si no se toma alcohol durante el embarazo.
“Las mujeres gestantes o las que están buscando el embarazo no deben consumir alcohol en ningún momento del embarazo, ya que hacerlo puede tener graves consecuencias para la salud de los hijos”, advirtió el director general de Salud Pública y Adicciones, Jesús Cañavate.
El director general explicó que el alcohol pasa de la sangre materna al bebé a través de la placenta, alcanza niveles que permanecen altos y afecta a su desarrollo, por lo que “las personas con TEAF pueden presentar características faciales anormales, problemas de crecimiento y del sistema nervioso central, así como problemas de aprendizaje”.
Cada 9 del 9 y desde 1999 se conmemora el Día Mundial del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), esta fecha simboliza los nueve meses de gestación y busca concienciar sobre los daños físicos, cognitivos y conductuales irreversibles que provoca el consumo de alcohol durante el embarazo, y cuyo objetivo es llamar la atención sobre esta condición evitable que impacta la vida de miles de personas en todo el mundo
El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) es un conjunto de patologías que afectan el normal desarrollo del feto durante el embarazo, ocasionadas por el consumo de alcohol durante la etapa prenatal, dado que los niveles de alcohol en la sangre de la madre pasan a través del cordón umbilical.
Esta condición afecta el desarrollo físico, mental, cognitivo e intelectual del recién nacido, constituyendo la primera causa prevenible y no genética de retraso mental en el individuo.
Una de las formas más severas de este trastorno lo constituye el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), con las siguientes características:
- Malformaciones morfológicas (defectos craneofaciales).
- Retraso en el crecimiento.
- Alteraciones del sistema nervioso central (alteraciones cognitivas, conductuales, de socialización y del aprendizaje).
El TEAF es fácil de prevenir, simplemente no tomando alcohol desde que se planea el embarazo hasta después de la lactancia. Ni una gota de alcohol es segura durante el embarazo, por eso el consumo debe ser 0.

