Esta semana se celebraba una nueva reunión de la Conferencia Sectorial de Agricultura, y desde el Gobierno de la Región, a través de la consejera Agricultura, Ganadería, Agua y Pesca, Sara Rubira, se demandaba al Ministerio el reconocimiento de la singularidad del viñedo de secano en el Levante Español.
Indicaba la consejera que este cultivo tiene un alto valor estratégico, “tanto por su función económica como por su contribución a la biodiversidad, la lucha contra la desertificación y la conservación del paisaje. Entre otras medidas, debe establecerse un régimen específico de ayudas directas adaptado a las condiciones del viñedo de secano, incluyendo subvenciones adicionales para explotaciones en zonas áridas y semiáridas”, destacó la consejera.
Desde el Gobierno regional se han solicitado medidas como incentivos para la conservación de variedades autóctonas y sistemas de cultivo tradicionales, bonificaciones fiscales para los viticultores y apoyo a la digitalización y modernización de explotaciones.
Estas medidas ya han sido apoyadas por el Comité de las Regiones, el pasado 2 de julio, a través de la enmienda propuesta desde la Región de Murcia sobre la singularidad del viñedo de secano en el marco del Dictamen sobre Normas de mercado y medidas de apoyo en el sector vitivinícola.
En concreto, la Región de Murcia defendió en la institución europea que la Política Agrícola Común debe reconocer la singularidad del viñedo de secano de distintas regiones de la Unión, entre ellas el Levante español, la península italiana y otras regiones del Mediterráneo y del sur de Europa. Esta enmienda recoge las inquietudes que el sector regional vitivinícola trasladó al Gobierno regional.
En la Conferencia Sectorial también se han aprobado las ayudas para el sector vitivinícola para 2026 por el que le corresponderán a la Región de Murcia 1,28 millones de euros en ayudas a proyectos de inversiones y 1,33 millones para reestructuración y reconversión de viñedos.
Viñedo de secano en la DOP Jumilla
La superficie de viñedo inscrito de la Denominación de Origen Protegida Jumilla es de aproximadamente 22.000 hectáreas de viñedo. La zona de producción de la DOP comprende territorios de notable altitud, extendiéndose las plantaciones de viñedo desde los 320 metros hasta los 1.000 metros.
El cultivo es mayoritariamente en secano y con formación en vaso (75%), siendo el manejo tradicional y mejor adaptado a las duras condiciones climáticas de la región. además, la DOP Jumilla tiene una clara vocación ecológica, con más del 75% de la superficie certificada.
Está región es un reservorio mundial de viñedo viejo, más de 20% de la viña tiene más de 30 años, e incluye unas 1.000 hectáreas de viña plantada a pie franco.