El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, dijo ayer durante su visita a Jumilla que el agua no se puede convertir permanentemente en tema de conflicto y enfrentamiento, en alusión a la petición del presidente autonómico, Fernando López Miras, de que se apruebe un trasvase para el regadío del Levante.

“Aquí venimos a trabajar juntos y a solucionar problemas y desde luego esta es la actitud de este ministro y la del gobierno de España, y recordó que el ministerio ha invertido 44,9 millones de euros en modernizar el regadío, y que el ministerio, como responsable del regadío español, hará todo lo posible para que cada regante que necesite agua pueda aprovecharla al máximo y utilizarla con energías renovables y con costes energéticos inferiores teniendo en cuenta otras alternativas al trasvase como la reutilización de aguas o desalinización.
En cuanto a la queja de Miras porque no habían sido invitados al viaje oficial del ministro a Jumilla, Planas indicó que hay tres denominaciones de origen cuya tutela corresponde al ministerio y son la de Cava, la de La Rioja y Jumilla, y señaló que mantiene buena relación con el consejero de Agricultura.
El ministro es el primero que visita históricamente la denominación de origen de Jumilla, tras lo que visitó las bodegas Juan Gil y BSI. Previamente había mantenido un encuentro con el equipo de gobierno municipal.

Apuntó que España tiene que hacer una apuesta clara por la calidad de sus vinos y que habrá que ajustarse a las nuevas demandas de los consumidores y a las nuevas condiciones por una menor pluviometría y las altas temperaturas. “Solo es sostenible lo que es rentable”, aseveró.
Con 973.000 hectáreas, Planas recordó que el vino español es un sector de los mas potentes del mundo, tercero en producción mundial, con 23,6 millones de hectolitros exportados en 2021, si bien esta última campaña será ligeramente inferior a la pasada pero con mejores precios.