Lo que pretendía ser una concentración pacífica en memoria de Kevin Morales que murió en la madrugada del pasado sábado tras recibir varias puñaladas en el trascurso de una pelea, degeneró en una batalla campal, a pesar de los llamamientos a la calma de gran parte de los ciudadanos que asistían en apoyo a los familiares y amigos del fallecido.

La concentración comenzó a las puertas de la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Jumilla, donde con pancartas, gritos y consignas los asistentes reclamaban justicia por los hechos ocurridos y un esclarecimiento sobre la actuación de los cuerpos de seguridad que calificaban de deficiente.

Del Cuartel de la Guardia Civil, los manifestantes se trasladaron a los aledaños de las instalaciones de la Policía Local donde los efectivos de seguridad, Policía Local y Guardia Civil de Jumilla se vieron impotentes para frenar, a última hora de la tarde de ayer, los graves altercados en los que degeneró la concentración. Decenas de participantes la emprendieron contra los agentes dirigiéndoles toda clase de improperios al tiempo que arrojaron piedras y otros objetos contundentes a los vehículos de las fuerzas de seguridad que allí se encontraban, provocando grandes destrozos en dos de los vehículos y en las puertas de entrada a las instalaciones.

Umberto Morales, padre de Kevin Morales

Umberto Morales, padre de Kevin Morales

Según declaraciones de Umberto Morales, padre de Kevin, este mantuvo en la madrugada del sábado una primera discusión en la calle con los presuntos implicados en su asesinato, tras la que se refugió en casa de unos amigos, hasta allí acudieron las fuerzas de seguridad y le pidieron que saliese a la calle para esclarecer el conflicto, fue en ese momento cuando recibió las puñaladas que le causaron la muerte, en presencia de los agentes de seguridad. “Lo dejaron matar, no hicieron nada”, lamenta el padre de la víctima que añade “lo sacaron de la casa para que me lo mataran”.

Los participantes en la concentración entre los que se encontraban los padres y hermanos de Kevin junto a su novia y otros familiares y amigos, se dieron cita para esta tarde a la misma hora y en el mismo lugar.

La alcaldesa de Jumilla pide calma ante los acontecimientos de las últimas horas

La alcaldesa de Jumilla pide calma ante los acontecimientos de las últimas horas

La alcaldesa de Jumilla pide que cese la violencia y condena los hechos ocurridos

La alcaldesa de Jumilla, Juana Guardiola, ha comparecido esta mañana para condenar los actos violentos sucedidos en la tarde de ayer y por supuesto los ocurridos en la madrugada del sábado que terminaron con la violenta muerte del joven Kevin Morales, también ha querido trasladar sus condolencias a la familia de la víctima.

Guardiola ha hecho mención a los actos en los que degeneró la concentración de ayer asegurando que esa no es forma de pedir justicia, “puedo entender la rabia e impotencia ante un hecho tan grave como la pérdida de un ser querido pero con violencia no se consigue nada que sea bueno y nada que merezca la pena”, ha asegurado Guardiola que también ha pedido tranquilidad a la población asegurando que se está trabajando desde el primer instante para actuar con justicia.

También solicita la alcaldesa confianza y respeto a las fuerzas de seguridad y apela a todas las personas que ayer se concentraron y a todos los ciudadanos en general a que se tranquilicen asegurando que se está trabajando para esclarecer todo lo ocurrido.

Ingresa en prisión el presunto autor del crimen de Jumilla y sus padres

 

Mientras se desarrollaba esta concentración la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Jumilla ordenaba a última hora de la tarde el ingreso en prisión provisional de Inocente J., el presunto autor del crimen de Jumilla, y de sus padres. Sus dos progenitores fueron arrestados por la Guardia Civil junto al hermano pequeño del principal sospechoso. Según confirmaron fuentes del cuerpo, todos ellos fueron arrestados como presuntos coautores del crimen y se indaga ahora el papel que cada uno de ellos jugó en la muerte de Kevin Morales.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Jumilla, tras escucharlos en declaración, envió a prisión a Inocente y a sus padres acusados de presuntos delitos de homicidio doloso/asesinato, atentado contra agentes de la autoridad, lesiones y amenazas. Además, en el caso del principal sospechoso –que tuvo una relación con la novia del fallecido– se investiga un presunto delito de maltrato habitual y de lesiones en una causa por violencia de género. Inocente y su madre están acusados además de dos presuntos delitos de acoso.
La abuela del principal acusado también está siendo investigada y se le ha impuesto una orden de alejamiento respecto a la novia del fallecido.

El hermano pequeño de Inocente, también detenido, declaró ante el Juzgado de Menores número 1 de Murcia, que ordenó su internamiento cautelar en régimen semiabierto por un presunto delito de atentado y tres de lesiones.