La organización agraria COAG ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) un paquete de medidas extraordinarias para evitar el colapso del mercado vitivinícola en la nueva campaña.

Los cupos abiertos para la concesión de ayudas en el sector del vino para paliar los efectos de la covid-19 (destilación de crisis, almacenamiento privado y vendimia en verde) se han cubierto “en su totalidad”, ha asegurado este jueves en un comunicado el responsable del sector vitivinícola de COAG, Joaquín Vizcaíno.

De acuerdo a sus datos, se ha tenido que aplicar un coeficiente de reducción, ya que las solicitudes superan “con creces” los límites establecidos.

Vizcaíno ha apuntado que se han confirmado las previsiones y el presupuesto previsto “no ha cubierto” las expectativas “ni de lejos”.

A su juicio, es “evidente” que si no se refuerzan las medidas adoptadas “no tendrán apenas efecto en el mercado”.

Para Coag, los rebrotes y el impacto en el turismo y el canal Horeca no ayudan a la reactivación del consumo en el mercado interno y, “a todo ello”, se unen los “preocupantes” datos del mercado exterior: el volumen de vino exportado en mayo ha sufrido un retroceso del 22,4 % respecto a la campaña pasada y la facturación, uno del 24,2 %.

Uva Monastrell

Uva Monastrell

Aunque con las medidas adoptadas se podrán retirar 4,5 millones de hectolitros del mercado (de los cuales dos millones serán de forma temporal), en el inicio de la nueva campaña (1 de agosto 2020) “nos encontraremos con un nivel de existencias en bodegas y cooperativas que tensionará el mercado“, prevén desde la organización agraria.

“Se debe mandar un claro mensaje al sector de que estamos haciendo los deberes en tiempo y forma para evitar serios desequilibrios entre oferta y demanda, y salvaguardar así la renta de los viticultores, los más afectados y vulnerables en una crisis de mercado”, ha subrayado Vizcaíno.

COAG ha trasladado al MAPA medidas “absolutamente necesarias” para anticiparse a una situación de crisis “grave”.

Entre ellas, apuestan por seguir insistiendo en la Unión Europea (UE) sobre la necesidad de fondos comunitarios adicionales para la ampliación de medidas de regulación del mercado, sin que se tenga que recurrir a detraer fondos destinados al sector vitivinícola que ya le corresponden.

Además, la Administración estatal y las comunidades autónomas deben en su opinión aportar fondos adicionales, como se está haciendo en otros sectores agrarios afectados por los efectos de la covid-19.

Las medidas extraordinarias aprobadas en el Real Decreto 557/2020, de 9 de junio, como la destilación y el almacenamiento privado deben estar en disposición de poder ampliarse en cuanto se dispongan de las cifras de existencias y una previsión consolidada de producción de la campaña 2020/21, según COAG.

Finalmente, la organización cree necesario establecer un plan de control efectivo, además de documental, del cumplimento de la nueva norma de comercialización de limitación de rendimientos para uvas con destino a la elaboración de vino y analizar su impacto en la próxima campaña.