El atrio de la Iglesia de Santiago ha visto pasar muchas procesiones, pero ninguna como la de ayer domingo, la procesión del “Corpus Christi”.

Cumpliendo a rajatabla el protocolo de seguridad, protegidos con mascarillas y respetando el aforo, se reunieron los fieles ayer en la Iglesia de Santiago para celebrar la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

La procesión ha transcurrido por el atrio de la Iglesia de Santiago

La procesión ha transcurrido por el atrio de la Iglesia de Santiago

Tras la eucaristía, comenzaba la procesión más atípica que se recuerda, y no solamente por acompañar al Señor ataviados con mascarillas sino también por la ausencia de los niños y niñas que este año han tomado la Primera Comunión, hasta el momento ninguno. Todo ha quedado en suspenso a causa de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Según nos contaba el párroco de Santiago, Manuel de la Rosa, en su parroquia comenzarán las comuniones el 25 de julio, el día de Santiago Apóstol.

Las calles del itinerario de la Procesión del Corpus Christi se han limitado al atrio de Santiago por el que ha transcurrido, con salida por la puerta norte, rumbo a la puerta sur de la iglesia. Los balcones engalanados con vistosas y coloridas colchas, las alfombradas de flores y hierbas aromáticas en el suelo y los altares con imágenes religiosas se han sustituido por la rotunda presencia de la Virgen de la Esperanza, única parada de la procesión en el atrio sur de la iglesia, en la que el titular de Santiago, pidió la bendición de los campos y de toda la ciudad de Jumilla.

El Corpus Cristi es una fiesta de la Iglesia Católica destinada a celebrar la Eucaristía, para proclamar y aumentar la fe de los creyentes en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Se celebra el jueves posterior a la solemnidad de la Santísima Trinidad, que a su vez tiene lugar el domingo siguiente a Pentecostés, es decir, el Corpus Christi se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección. O también podríamos decir que el Corpus Christi es el jueves que sigue al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte.

Este año, la celebración del Corpus ha carecido de la alegría trasmitida por los niños y niñas engalanados con sus trajes de Primera Comunión, pero tras los peores momentos de la alerta sanitaria, al menos los fieles han podido celebrar esta simbólica procesión, dando la vuelta al emblemático atrio de Santiago.