Con motivo de Todos los Santos, este pasado 1 de noviembre el Cementerio Municipal de Jumilla era lugar de peregrinaje para cientos y cientos de personas, tantos de la localidad como foráneos. Una jornada donde la tradición popular se une a la devoción religiosa y los cementerios se llenan de flores, recuerdos, reencuentros familiares y conversaciones.
Ya durante días previos se notó el aumento de personas en el Campo Santo, pues muchos de estos acudían a adecentar y preparar las lápidas de sus seres queridos, concentrándose el grueso de las visitas para la jornada del sábado y también el domingo.
Es por ello, que el Ayuntamiento de Jumilla, a través de su Concejalía de Cementerio, preparó la instalación semanas atrás con diversos arreglos, como el de la vaya exterior de troncos, la reparación del pavimento en ciertas zonas del cementerio, el repintado de bancos y actuaciones generales de limpieza en todo el recinto, según declaraba la semana pasada el concejal responsable, Francisco Javier Bernal.
Horario especial
Para poder dar cabida a la afluencia de personas durante estos días, el cementerio ha contado con un horario especial. Ya el viernes 31 de octubre tuvo horario ininterrumpido de 07.00 h a 19.00 h y el sábado 1 de noviembre se amplió hasta la medianoche.
Además, ayer domingo se celebró la Misa de Fieles Difuntos a las puertas de la instalación con la participación de los 3 párrocos de Jumilla y cientos de fieles.
En cuanto a incidencias, todo ha transcurrido con normalidad. Como en años anteriores, desde Policía Local se había preparado un dispositivo especial de control del tráfico, dando entrada y salida por la zona norte y habilitando un parking aledaño. Este año el autobús urbano no ha estado disponible al no tener apenas demanda en 2024, según declaraba el concejal del área durante la rueda de prensa previa a la festividad.
Origen de Todos los Santos
Se trata de una tradición cristiana cuyo origen se remonta a hace más de un milenio. El inicio de esta tradición es incierto, si bien desde que se promulgó el Edicto de Milán, en el 313, se legitimó el cristianismo en el Imperio Romano y a partir de entonces se fue instaurando en varios lugares una fiesta común para todos los santos.


