La Comunidad ofrecerá el próximo curso más de 45.000 plazas de Formación Profesional, según anunciaba esta semana el consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín.
Marín explicaba que el incremento de plazas, de al menos 1.500, respecto a este curso escolar, permitirá consolidar la Formación Profesional en la Región de Murcia y fortalecer los ciclos de grado básico y medio.

Además, la oferta de Formación Profesional se adaptará a la demanda del tejido empresarial para ofrecer a los alumnos una alternativa de formación que se traduzca en una salida laboral, apostando por sectores punteros en la Región como la agroindustria y las energías renovables; y se adaptará al territorio, propiciando la formación más solicitada por el tejido productivo del entorno, de hecho en el caso de Jumilla, este curso es el primero que en el IES Infanta Elena se está ofertando un grado superior de Energía y Agua, así como otro de Actividades Físicas Deportivas, esta vez de grado medio.

La FP es una formación principalmente práctica que se desarrolla en colaboración con las empresas. El Gobierno regional mantiene 8.458 convenios con empresas para que el alumnado pueda realizar prácticas formativas no laborales.
El consejero se refirió también a la alta empleabilidad del alumnado de FP, según el informe del Centro Reina Sofía FAD Juventud y de la Fundación Gestamp, publicado recientemente, el alumnado de FP de grado Medio y Superior de la Región se encuentra en los primeros puestos del ranking de empleabilidad a nivel nacional. Según la publicación, utilizando la estadística de inserción laboral del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, los alumnos de la Región lideran la afiliación a la Seguridad Social el primer año después de finalizar un Grado Medio, con un 36,5 por ciento de afiliación, 6,5 puntos por encima de la media nacional. Así mismo, un 46,3 por ciento de los titulados en FP Superior se encuentran trabajando un año después de finalizar los estudios, superando en 4,4 puntos la media nacional.

Marín recordó que la Formación Profesional permite reducir la tasa de abandono educativo temprano porque ofrece a los jóvenes formación más atractiva y práctica. Así, esta tasa descendió el pasado año un punto en la Región, al pasar del 19,2 por ciento en 2023 al 18,2 por ciento el pasado año, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). La reducción supera un punto el descenso de la media nacional, y supone el segundo mejor dato de la serie histórica regional, iniciándose así un cambio de tendencia de descenso de la tasa de abandono educativo temprano.