La primera fase del proyecto de restauración del órgano de la Iglesia Mayor de Santiago continúa a buen ritmo y esta semana los trabajos de desmontaje de las piezas interiores ha deparado una gran sorpresa ya que debajo de los secretos se han encontrado los dos únicos tubos de metal que se conservan de este órgano de principios del siglo XIX.

El hallazgo permitirá fabricar el resto iguales a los originales

Se trata de una muy buena noticia, afirma Olivia Desmottes, ya que, “nos va dar referencias de la aleación del metal. Podremos saber que cantidad de plomo, estaño, etc…los componen para fabricar los que faltan idénticos a los originales”.

Como curiosidad, además, se han encontrado con el material original que los envuelve y protege, en este caso papel de libro al que se le solía añadir piel de cordero.

El interior del órgano está vacío tras sacar fuelles y secretos

La hija de Frédéric Desmottes, director del proyecto, nos ha explicado que actualmente ya han desmontado las partes que quedaban en el interior del órgano que eran los fuelles y los secretos, de manera que ahora el instrumento ya está completamente vacío.

Detalle de los secretos

Secretos del órgano

Se trata de dos piezas esenciales en el órgano, “los fuelles son los elementos encargados de distribuir el aire al instrumento y los secretos son las piezas que albergan los tubos”, explica Desmottes, que ha matizado que también se conservan los 5 tubos más grandes del registro de las contras.

Traslado de las piezas a Landete

El siguiente paso en el proceso será trasladar a Landete (Cuenca), al taller de organería de Desmottes, todas las piezas donde recibirán procesos de restauración tradicionales para respetar al máximo el material que han recuperado.

En cuanto al estado de la madera, Olivia Desmottes asegura que, “no tiene carcoma por lo que no será necesario tratarla. Aunque puede parecer que está en mal estado, en realidad no lo está y los procesos que aplicaremos permitirán que se pueda aprovechar casi todo”.