La vacuna de Pfizer contra el coronavirus ya actúa en la Región de Murcia. Josefa, de 83 años y usuaria de la residencia de mayores de San Pedro del Pinatar, recibía ayer domingo por la mañana la primera dosis de este fármaco en la Comunidad. Se trata, sin duda, de la noticia más esperada del año, o como bautizó el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa: «El principio del fin de la lucha contra la pandemia».

Las primeras dosis de la vacuna contra el coronavirus, llegaron ayer a la Región, tras salir sobre las 5 de la madrugada del almacén logístico dispuesto por la empresa farmacéutica en Guadalajara.

Se ha comenzado la inmunización por aquellas personas más vulnerables, personas mayores y personas con discapacidad, y por aquellos que los cuidan. No hay que bajar la guardia con el cumplimiento de las medidas dictadas por Sanidad. No hay que olvidar que la vacuna no supone un salvoconducto de ningún tipo y que hay que seguir manteniendo las mismas precauciones que hasta ahora.

Todos los usuarios de centros de este tipo quedarán vacunados a finales de febrero, momento en el que se procederá a suministrar dosis a sanitarios y a personas que sufren una gran discapacidad, pero que viven fuera de este tipo de instalaciones. La elección del centro de San Pedro para el comienzo de esta campaña cuenta también con un cierto componente simbólico, ya que se ha querido arrancar en una de las zonas de la Región, la del Mar Menor, que presentan una mayor incidencia de casos.

En cuanto a Josefa, se ha decidido comenzar por ella ya que «le hacía mucha ilusión» ser la primera, señalaba Inmaculada Martínez, directora de la residencia y a la que se le ha escapado alguna lágrima tras consumarse un logro como este. Josefa estaba muy nerviosa, no por ponerse la vacuna en sí, sino por toda la expectación que se había generado. «Tenían que estar aquí mis hijos», lamentaba la mujer que ha tenido el honor de ser la primera en recibir esta inyección de esperanza. «No te preocupes; si te van a ver», le decía para consolarla una de esas profesionales que la atiende con cariño cada día.

Todos aquellos que han recibido la dosis han tenido que firmar previamente un consentimiento informado. Únicamente tres de los 102 residentes con los que cuenta el centro de San Pedro ha declinado vacunarse, uno por voluntad propia y los otros dos, un matrimonio, por petición de su hija.

El protocolo previo a la inyección está muy pautado. Las dosis, que necesitan una temperatura de menos 80 grados para su conservación, pueden descongelarse y entonces mantenerse cinco días en un frigorífico a entre dos y ocho grados. Cuando vayan a ser utilizadas, pueden estar a temperatura ambiente cinco horas. Antes de inyectarse, se mezclan con un disolvente, volteando los viales diez veces, que no agitándolos, para conformar una dosis de 0,3 mililitros. Los pacientes deberán recibir una segunda dosis tres semanas después para completar la inmunización.

Todavía no se sabe cuando serán vacunados los usuarios y trabajadores de la residencia jumillana Mas Vida de Aspajunide, pero nos comunican desde la dirección que les han asegurado que la vacunación es inminente.

Todos los usuarios y trabajadores de residencias de mayores o discapacitados son los primeros en recibir la vacuna contra la covid-19

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