Esta antiquísima imagen, que se venera en la iglesia del Convento de Santa Ana, la utilizaban los frailes para peregrinar debido a su escaso peso, bajó ayer tarde desde el Monasterio Franciscano de Santa Ana portada por los niños y niñas que entusiasmados hicieron el largo itinerario que finalizó en la Iglesia de San Juan.
El motivo por el que el Cristo de la Reja baja a Jumilla es para participar en las procesiones de la Semana Santa, en la del Santo Entierro procesionado por la Cofradía de Santísimo Cristo de la Caída.
Partió de la Iglesia del Monasterio Franciscano de Santa Ana en peregrinación, acompañada de muchos fieles, fundamentalmente niños con destino a la Ermita de San Agustín, para saludar a la Patrona de Jumilla, Nuestra Señora de la Asunción, y desde allí a la Iglesia de San Juan Bautista, donde el párroco de la misma, José Andrés Alcolea, le dio la bienvenida, tanto a la imagen como a los fieles.
Los niños fueron, como viene siendo habitual, quienes portaron a hombros al Cristo de la Reja, o de las Tres Bendiciones hasta su llegada a la Parroquia de San Juan. En todo momento estuvieron acompañados de los padres franciscanos Fray Francisco Oliver y Fray Javier Rojo.


