
“Pregonar la Navidad significa tener esperanza“, decía Abellán, añadiendo que “nos sirve para entender el nacimiento de Jesús, que no es cualquier nacimiento (…) y no podemos celebrar la Navidad sin su presencia”.

Se refirió al nacimiento de Jesús como “el verdadero cambio de la humanidad (…) Jesús es el que te escucha cuando te sientes solo y es el que te indica el camino que has de seguir”.
El pregonero de este año relaciono su pregón con el agua, que este año es protagonista del cartel de Navidad a través de una de sus escenas del Belén.
A la Virgen María se refirió “como fuente de agua, porque de ella brota Jesús” y utilizó durante su pregón varios fragmentos literarios, que recitó acompañado a la guitarra por María Quílez.
