Unión de Uniones ha denunciado públicamente, a través de nota de prensa, que la actual orientación de la Política Agraria Común (PAC) está alejándose cada vez más de su objetivo principal: sostener la renta de los agricultores y ganaderos profesionales y garantizar la viabilidad del campo europeo.

Indican, que en los últimos años han ido disminuyendo de manera progresiva las ayudas directas, mientras aumentan las exigencias burocráticas, medioambientales y administrativas, lo que dicen que está provocando una situación insostenible para miles de explotaciones familiares que no pueden asumir más cargas sin una compensación justa.

Antonio Martínez, coordinador regional UARM

“La PAC, que nació para apoyar al agricultor activo, se ha convertido en un sistema complejo que penaliza al profesional y favorece, en muchos casos, a quienes no dependen realmente de la actividad agraria para vivir. Cada reforma introduce nuevas condiciones que, lejos de mejorar la competitividad, dificultan el trabajo diario en el campo”.

También pone de relieve esta organización agraria que, el incremento de los costes de producción, energía, fertilizantes, fitosanitarios y mano de obra, contrasta con unos precios en origen que siguen sin garantizar la rentabilidad. Mientras tanto, el consumidor paga más, pero ese incremento no llega al productor.

Por lo anterior, desde Unión de Uniones de la Región de Murcia exigen: una PAC que priorice al agricultor y ganadero profesional, simplificación real de la burocracia, ayudas adaptadas a la realidad productiva y territorial, medidas que garanticen precios justos en origen y una mayor coherencia entre las exigencias medioambientales y la viabilidad económica de las explotaciones.

Concluye esta organización, “el campo no puede seguir siendo el eslabón más débil de la cadena alimentaria. Si no se corrige el rumbo, se está abocando a la desaparición progresiva de explotaciones, al abandono del medio rural y a una mayor dependencia alimentaria del exterior”.