La campaña de recolección de la pera de Jumilla, de la variedad ercolini, que cuenta con Denominación de Origen, ha comenzado y los productores esperan que la cosecha de este año alcance los cuatro millones de kilos. El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca, Medio Ambiente y Emergencias, Antonio Luengo, ha visitado una finca de cultivo de este producto, acompañado por el concejal de agricultura, Juan Gil, el presidente de la DOP Pera de Jumilla, José Verdú y Francisco Martínez, agricultor en ecológico de pera ercolini. También se han desplazado hasta la finca, varios concejales del Ayuntamiento de Jumilla y Remedios García Poveda, directora de Agricultura, Industria Alimentaria y Cooperativismo Agrario de la CARM.

El cultivo de ercolini en ecológico está fundamentado en la prevención, ya que los productos para combatir las plagas son muy escasos y poco efectivos, “si nos entra la plaga ya no tenemos herramientas para combatirla“, aseguro Francisco Martínez, agricultor y dueño de finca ecológica, “también hay que respetar la fauna auxiliar y los suelos para que todos trabajen en equilibrio”, dijo poniendo, de manifiesto la necesidad de mantener los insectos polinizadores y depredadores y los suelos ricos en materia orgánica.
En cuanto a la cosecha de este año, el consejero precisó que “se ha visto afectada por las inclemencias meteorológicas en diferentes momentos de la campaña, especialmente las tormentas que impidieron la salida de insectos polinizadores o el granizo que golpeó con especial fuerza la producción”.
Al respecto, el presidente de la DOP Pera de Jumilla, José Verdú, aseguró que esta campaña va a faltar un 60% de la cosecha, “por reducir costos en vez de darle tres o cuatro pases de recolección, la recogeremos en dos pases, además mucha de la pera que hay está tocada por el granizo”. José Verdú lamenta que de los seis o siete millones de kilos a los que normalmente se llega, este año puede que no lleguen a cuatro millones.
La pera ercolini es una fruta altamente demanda en el mercado nacional, pero también fuera de nuestras fronteras, “en concreto, los países que más demandan y donde más se comercializa son Marruecos, Libia, Polonia, Alemania y Portugal“, informó el consejero Luengo.
