El Cristo Amarrado a la Columna volvía en la tarde de ayer, Domingo de Ramos, a bajar en romería de su morada en el monte de Santa Ana a la Iglesia Mayor de Santiago, escoltado por multitud de fieles romeros que anhelaban ver al flagelado de nuevo por las calles del municipio.

La banda de cornetas y tambores de los Armaos del Cristo acompañaron a los romeros en el trayecto hasta llegar a la Ermita de San Agustín, morada de la Patrona de Jumilla, la Virgen de la Asunción, donde las autoridades, presididas por la alcaldesa de Jumilla, Juana Guardiola y miles de vecinos dieron la bienvenida al Cristo Amarrado a la Columna. A continuación se retomó el camino que les condujo ya en procesión, a la Iglesia de Santiago en donde permanecerá hasta el segundo domingo de mayo, cuando regrese de nuevo a su hogar en el convento.