Para la OMS, el mecanismo principal de transmisión de la Covid-19 es a través de gotas de más de 5 micras de diámetro que se emiten al hablar, reír, toser o cantar y que tienden a caer por su propia gravedad, de ahí que la recomendación principal sea mantener la distancia de seguridad entre personas.

Aunque empieza a estudiarse la posibilidad de que también pueda haber una transmisión por el aire a más de dos metros de distancia a través de aerosoles (gotas minúsculas que tienen la capacidad de mantenerse en suspensión en el aire), se considera necesario realizar más investigaciones.

Desde la asociación temen que el uso obligatorio de las mascarillas lleve a una relajación del resto de medidas

CONSUMUR considera que la obligatoriedad del uso de la mascarilla, exista o no distanciamiento social, puede generar un efecto de relajación en la ciudadanía, que puede priorizar esta medida frente a las otras más recomendadas (distanciamiento e higiene), con un consiguiente efecto contraproducente, dado que muchos ciudadanos utilizan la mascarilla por su carácter obligatorio pero su colocación no es la adecuada (no tapando las vías respiratorias), por lo que si no se respeta el distanciamiento social, no se garantiza la protección frente al virus.

Roberto Barceló Vivancos, presidente de CONSUMUR, ha declarado que “Aunque se puede entender como una medida de máxima precaución la obligatoriedad por parte del Gobierno regional del uso de las mascarillas, que así mismo están adoptando otras autonomías, no se puede considerar justificado la utilización indiscriminada (salvo para colectivos ciudadanos y profesionales de, o en riesgo), teniendo en cuenta que deberían prevalecer las evidencias científicas a través de las cuales la OMS recomienda ciertas medidas ya conocidas, y que están relacionadas con la distancia social, la higiene permanente de las manos y el confinamiento obligatorio de quienes tengan síntomas. Debieran seguir siendo medidas más que prudentes aunque también de plena exigencia ciudadana.

¿Acaso cuando estemos en restaurantes o playas o actos sociales, por poner varios ejemplos significativos, no nos veremos obligados a prescindir de las mismas y a exponernos igualmente si no justificamos nuestros hechos con las normas ya descritas?”.

Así mismo, continúa, “Se ha demostrado en algunos países y en algunas regiones, que una buena gestión social y política, preventiva de la salud y la eficiencia sanitaria,y el adecuado control para el cumplimiento de las normas, ha sido eficaz y, por tanto, tan responsable como esta medida que va a suponer un coste económico para determinados colectivos sociales a los que la Administración deberá apoyar con ayudas para que puedan cumplir con la normativa aprobada.”

Ayudas para la adquisición de mascarillas a los colectivos más vulnerables

Dado el carácter obligatorio del uso de la mascarilla, pasando a convertirse en un artículo de primera necesidad, CONSUMUR, como así lo ha manifestado su presidente, considera que se ha de facilitar su adquisición, especialmente a los colectivos más vulnerables.

Gasto medio por familia: 1.200 euros/año

Cabe destacar que este uso diario supone un gasto medio aproximado de 1.200 euros al año por familia, un desembolso más que notable, por lo que se hace necesario que desde la Administración se habiliten mecanismos para facilitar el acceso de las mascarillas a los más vulnerables.

Así mismo, la organización también considera necesario establecer un precio de venta máximo a todo tipo de mascarillas, no sólo las quirúrgicas, a fin de evitar subidas desproporcionadas de precio.