Un total de 163 viticultores de la Región de Murcia se beneficiarán de los 1,2 millones de euros en ayudas destinadas a la cosecha en verde. Se trata de una medida con la que se eliminan parcialmente racimos de uva antes de que comience su proceso natural de maduración con el objetivo de evitar la saturación en bodega y proteger los precios en origen.

Además de su impacto económico y regulador, la medida repercute de forma directa en la calidad final de la producción. Al reducir la carga productiva de la cepa, la planta concentra sus recursos, nutrientes y recursos hídricos en un menor número de racimos. Este proceso induce un incremento significativo de los parámetros cualitativos de la uva restante, optimizando la concentración de azúcares, la acidez y los compuestos polifenólicos esenciales para la posterior elaboración de los vinos.

Los municipios de Jumilla y Yecla lideran el reparto autonómico al absorber conjuntamente el 90,6 por ciento de los fondos ejecutados y el 91 por ciento de la superficie intervenida. En concreto, Jumilla se sitúa a la cabeza con una asignación de 681.059,02 euros que respaldará actuaciones de retirada en 639,92 hectáreas, seguida por Yecla, cuyos productores percibirán 406.898,64 euros para un total de 287,71 hectáreas. A menor escala, pero con un impacto relevante para sus microclimas y bodegas, se sitúan Mula (54.602,49 euros y 41,80 hectáreas), Abanilla (35.622,92 euros y 32,42 hectáreas), Bullas (8.130,44 euros y 6,00 hectáreas), Cieza (7.738,21 euros y 5,71 hectáreas) y Cehegín (5.870,00 euros y 4,82 hectáreas).

A lo largo de los últimos tres años, la cosecha en verde viene registrando una demanda continuada por parte de las principales organizaciones y viticultores de la Región.