Este pasado jueves 29 de enero ha tenido lugar en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas una jornada de movilizaciones convocadas conjuntamente por las Organizaciones Agrarias Profesionales ASAJA, COAG y Upa.
Agricultores y ganaderos del Altiplano y Cieza cortaron la A-30 a la altura de Blanca
Tractores y otros vehículos de trabajo agrario ocupaban durante la mañana de este pasado jueves diferentes vías de comunicación como forma de expresar el estado de incertidumbre y preocupación del sector agrario ante los riesgos que se presentan, entre otros temas, los acuerdos comerciales que califican de injustos entre la Unión Europea y Mercosur, el Marco Financiero Plurianual y la propuesta de reforma y recorte de la Política Agraria Común, la PAC, y el futuro hídrico de las tierras a explotar.
En el caso del Altiplano, agricultores y ganaderos de Jumilla y Yecla salían en caravana a primera hora para concentrarse el kilómetros 110 de la A-30, sentido Madrid, cortando el tráfico en la vía. A ellos se unían también compañeros de Cieza.
Condicionantes de la movilización
El sector denuncia el recorte del 30% de la PAC, que supondrá para España 900 millones de euros menos en ayudas básicas a la renta y ayudas asociadas, un golpe directo a la rentabilidad de las explotaciones, especialmente las explotaciones más pequeñas de carácter familiar y las de secano.
Asimismo, los convocantes alertan de la eliminación de las políticas de Desarrollo Rural, que dejaría sin apoyo a la agricultura ecológica, las zonas desfavorecidas y los planes de mejora. “Sin estas ayudas, muchas explotaciones de secano no podrán sobrevivir, desaparecerá el empleo rural y se acelerará el abandono del territorio”.
Otro de los ejes centrales de la protesta es la competencia desleal derivada de los acuerdos comerciales con terceros países, que permiten la entrada de productos agrícolas sin los mismos controles sanitarios, medioambientales y laborales que se exigen a los productores europeos. “Nos obligan a producir con las normas más estrictas del mundo, mientras importan alimentos a precios bajos y sin garantías suficientes”, denuncian.
La movilización también pone el foco en la falta de agua y en las consecuencias de la aplicación de la Directiva Marco del Agua de cara a 2027, que podría suponer el cierre de pozos y la pérdida de miles de puestos de trabajo en la Región de Murcia. “Sin agua no hay agricultura, no hay empleo y no hay alimentos”, advierte el sector.