Ciudadanos Jumilla, a través de su concejal Ginés. P. Toral, ha registrado una moción para ser tratada en el pleno ordinario de marzo que insta al equipo de gobierno a la remodelación de aceras con inclinación excesiva, realizando un inventario de aquellas consideradas peligrosas.

Algunas aceras tienen demasiada inclinación para el paso de sillas de rueda o carritos

Algunas aceras tienen demasiada inclinación para el paso de sillas de rueda o carritos

Jumilla cuenta con gran cantidad de aceras estrechas que dificultan el paso de peatones, sillas de ruedas, carritos, etc, sobre todo en el casco antiguo y en distintos barrios de nuestra ciudad. Todo esto supone grandes inconvenientes para que los peatones transiten “con comodidad y seguridad”, y, por supuesto, afectando de forma considerable a la libertad de movimientos de personas con movilidad reducida. Pero en los últimos 20 años, en las zonas consideradas de “reciente construcción o urbanización”, y también en arreglos recientes de aceras de otras calles, se las ha dotado de cierta inclinación para permitir el acceso de los vehículos a las cocheras, incrementando la peligrosidad al peatón que hace uso de ellas, así como baldosas con poca adherencia.

El riesgo aumenta considerablemente con las aceras mojadas; algunos tipos de aceras, por su tipología e inclinación, por su diseño e instalación, también conllevan cierto peligro, ya que carecen de propiedades antideslizantes tanto en seco como en mojado.

Desde el Grupo Municipal Mixto somos conscientes de que se debe permitir el acceso de los vehículos a sus cocheras, pero también hay que tener en cuenta que se les ha dotado a las aceras de una inclinación excesiva que está provocando caídas y resbalones a los ciudadanos. Según Ginés P. Toral: “El equipo de gobierno debe de poner todo su esfuerzo en evitar más caídas de vecinos en este tipo de aceras”. Además la moción pide estudiar la compatibilidad para permitir siempre el acceso de los vehículos a las cocheras al tiempo que se elimine la peligrosidad al peatón y, por supuesto, tener en cuenta las opiniones de los vecinos por los cauces establecidos.