Ayer martes 30 de julio, en torno a las diez y media de la noche los vecinos de la plaza Ingeniero José María Abreu se llevaban un enorme sobresalto. Se descubrió el cuerpo sin vida de un hombre de 48 años en su propia vivienda situada en uno de los edificios de esta plaza, sin signos aparentes de haber sufrido un acto violento.

Fueron los propios vecinos los que alertaron a la Policía Local por el fuerte y desagradable olor que desde hace unos días salía de la casa. Los agentes de la Policía Local encontraron al único morador de la vivienda fallecido en el sofá del salón. Al parecer llevaba prácticamente una semana en dicho estado.

A las 22:52h. acudían los servicios sanitarios para certificar la muerte. Según indicaron fuentes cercanas, padecía diabetes, lo cual podría ser causa del fallecimiento ya que el informe forense ha certificado que se trata de una muerte natural.