El pasado viernes tuvo lugar en Murcia una reunión con el Presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea. El motivo del encuentro era trasladar, a la autoridad competente, la preocupación por el futuro del agua en el Altiplano. Según datos oficiales, los acuíferos de esta comarca se vacían a un ritmo de 80 hectómetros cúbicos al año (se extrae 3 veces más agua de la que se recarga) y carecemos de aportaciones externas para cubrir esa demanda.

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Boca de acceso a uno de los acuíferos del Altiplano

Según la Plataforma, estamos asistiendo a una desmesurada proliferación de cultivos hortofrutícolas de regadío intensivo en nuestra comarca, que podrían llegar a acelerar las extracciones y a aumentar, por lo tanto, esa alarmante cifra de sobreexplotación.

Cinco peticiones

La Plataforma entregó un documento a Urrea, con una serie de peticiones al organismo de cuenca, entre las que destacan:

Un estudio pormenorizado de la situación real de nuestra comarca, en el que se aporte información transparente y actualizada de todos nuestros acuíferos y cuáles son los usos que se les está dando al agua.

Declarar oficialmente sobreexplotadas todas las masas de agua subterránea que efectivamente así lo estén, ya que actualmente sólo están declaradas oficialmente dos: Jumilla-Villena y Ascoy-Sopalmo, ambas desde 1987.

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Esquema de un acuífero

Aclarar, según la Directiva europea, qué es lo que va a pasar en el año 2027, cuando finalice la prórroga concedida para alcanzar un buen estado de equilibrio entre  las extracciones y las recargas. Si no se llega a una explotación sostenible, ¿qué ocurrirá?

Estudiar, con arreglo a ley, la posibilidad de establecer algún tipo de limitación a la cantidad de agua que demandan los cultivos intensivos, ya que pueden llegar a   producir hasta dos y tres cosechas al año, y tener en consideración los riegos para los cultivos leñosos tradicionales, en especial la vid, para que no se vean afectados por las limitaciones.

Por último, le solicitaron que todos estos puntos puedan ser respondidos en un único informe y que se remita a todas las partes afectadas con el fin de despejar todas las dudas y falsos mitos que pueda haber en relación al agua en el Altiplano, a la legislación y al devenir de nuestro futuro hídrico.

El Presidente del organismo de cuenca, Mario Urrea, mostró su preocupación ante estos hechos y manifestó su intención de ponerse a trabajar diligentemente dentro de sus competencias.

Unanimidad

La postura de todos los asistentes fue unánime en cuanto a la necesidad de buscar soluciones a la problemática del agua en el Altiplano.