El Laboratorio Agroalimentario y de Sanidad Animal de la Región de Murcia, adquirió recientemente un novedoso sistema para la identificación secuencial de la ‘Xylella fastidiosa’. Así lo comunicó el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco Jódar, en la reunión de la Mesa Autonómica de Sanidad Vegetal, convocada para informar al sector de las actuaciones que está llevando a cabo la Comunidad Autónoma de la Región sobre la bactería.

En la Región de Murcia, desde la aparición del primer foco en Europa, se han incrementado los controles y se han establecido las prospecciones pertinentes, más allá de los establecidos por la legislación comunitaria.

El volumen de intensificación de controles está en un 300 por ciento respecto a los exigidos por la Comisión Europea. Concretamente, en el último mes, se han tomado más de 200 muestras en plantaciones que mostraban algún síntoma similar a los que produce ‘Xylella fastidiosa’ y en plantaciones asintomáticas. Además, se han efectuado prospecciones sobre una superficie cercana a las 5.000 hectáreas principalmente de almendro y cítricos.

En la reunión se informó que la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca ha solicitado a la Administración central y a la Comisión Europea la intensificación de los controles en la entrada de material vegetal, además del establecimiento de una política de protección fitosanitaria comunitaria que dificulte la entrada de nuevos organismos nocivos.

Además de la prevención, las medidas informativas y formativas de los técnicos y productores son claves, el titular de Agricultura anunció que ya se han editado dos documentos informativos y se van a desarrollar dos jornadas formativas. El próximo viernes, 28 de julio, tendrá lugar la Jornada Técnica ‘Situación actual de la Xylella fastidiosa en España’. A esta jornada se le sumarán otras de carácter local, y el próximo mes de septiembre la Región acogerá una jornada en la que se contará con la participación de expertos a nivel nacional.

Desde su aparición en Italia en 2015, la enfermedad se ha extendido y en la actualidad hay focos en cinco países comunitarios: Italia, Suiza, Francia, Alemania y España (Baleares y Alicante).

Según las investigaciones, su aparición está relacionada con la importación de material vegetal de especies de riesgo y su expansión debido a las condiciones climáticas que favorecen la dispersión dentro de los focos declarados, como es el caso de Baleares.