Publica el rotativo regional La Verdad, que la mayoría de trabajadores del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida) creen que el centro está abocado a su desaparición, ya que desde 2015, el único centro de investigación agroalimentaria de la Comunidad Autónoma tiene un director suplente y lleva sufriendo, desde el comienzo de la crisis, continuos recortes y precarización laboral, lo que ha supuesto una merma de la capacidad investigadora y competitiva y también de captación de fondos.

Falta de investigadores

El número de investigadores con capacidad para liderar proyectos ha caído a la mitad, y de los que quedan, más del 63% son interinos adscritos, en exclusiva, a programas con financiación de los fondos europeos Feder y Feader. Además, avisan, para 58 de estos investigadores y técnicos interinos se acaba el tiempo en un año y medio, cuándo habría que renovar sus contratos con nuevos proyectos, ya que concluyen los financiados por Feder.

Los trabajadores consideran imprescindible que desde la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, de la que dependen, se nombre a un director en exclusiva (como marcan sus estatutos), pues desde 2015 cuentan con un suplente, que es el Director General de Innovación, Producciones y Mercados Agroalimentarios.

Con unos presupuestos mermados por los recortes que aparejó la crisis y que ya no les permiten contar con becarios predoctorales ni otro personal contratado, y una ausencia efectiva de director, el Imida se queda sin capacidad real de presentar proyectos a convocatorias nacionales donde se exige un equipo mínimo de investigadores para concurrir.

antigua enologicaMás de un siglo al servicio del sector vinícola

La Estación Enológica de Jumilla se creó por Real Orden en junio de 1910 denominándose inicialmente Estación de Viticultura y Enología, y creándose para dar respuesta a la demanda del sector vitícola a raíz de la invasión de la filoxera, a finales del siglo XIX, funesta plaga que devastó los viñedos de toda Europa. Desde entonces ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de la vitivinicultura del Sureste Español, con la introducción de nuevas técnicas de cultivo y control  de plagas  y enfermedades, así como la mejora de las técnicas de elaboración  y manejo del vino. Está  integrada en el IMIDA.