A las 12 del medio día de ayer en la puerta del Ayuntamiento de Jumilla se llevó a cabo un minuto de silencio, y la lectura de un Manifiesto remitido por la Federación Española de Municipios y Provincias, en el que se sigue recordando el Espíritu de Ermua.

Tal día como ayer de hace 20 años la banda terrorista ETA asesinaba con varios disparos en la nuca al concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, tras tenerlo retenido varios días. Desgraciadamente era la crónica de un asesinato anunciado.

Por toda España se realizaron manifestaciones espontáneas en solidaridad con el secuestrado en un principio y, por extensión, con todas las víctimas del terrorismo de ETA en más tarde. Uno de los crímenes más crueles cometidos por la banda terrorista, dio pie a una respuesta ciudadana ejemplar y democrática que llevó, desde la reacción cívica y desde la libertas, a acabar con ETA, recordaba una emocionada Juana Guardiola, alcaldesa de Jumilla.

El secuestro y asesinato de Miguel Ángel provocaría un sentimiento social multitudinario de rechazo hacia el terrorismo. A partir de entonces las organizaciones y las expresiones en contra de la violencia de ETA aumentaron exponencialmente.