Stipa quiere recordar que las golondrinas, aviones y vencejos son aves protegidas por las leyes europeas y nacionales (Directiva Europea de Aves y Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial). Además, la legislación ambiental nacional también protege a las crías y los huevos, y prohíbe expresamente “la destrucción o deterioro de sus nidos” o “La destrucción del hábitat”, de manera que si se si destruyen los nidos se estarían infringido varias leyes, y se estaría cometiendo una infracción “grave”, sancionable con multas de 5.001 a 200.000 euros.

Hay que recordar que nadie puede retirar los nidos una vez que están instalados, salvo que se solicite una autorización excepcional del organismo autonómico competente en medio ambiente. Y, en tal caso, sólo podría hacerse bajo unos supuestos muy concretos, siempre cuando no tiene lugar la época de cría y si no existe una solución satisfactoria a la retirada del nido.

Aves como la golondrina, los aviones o los vencejos son comunes en los edificios de las ciudades o pueblos formando parte de nuestro paisaje tradicional.

Son aves insectívoras muy beneficiosas, grandes viajeras migratorias y apreciadas por una gran parte de la población.

Sin embargo, en los últimos años las poblaciones de aviones, vencejos y especialmente de golondrinas, han sufrido un importante declive poblacional, y es por eso que se hace más importante que nunca destacar la necesidad del cumplimiento de la ley, que ofrece protección estricta a sus pollos, nidos y huevos en todo el Estado.

El declive demográfico de las poblaciones de estas especies está causado principalmente por la pérdida de hábitats adecuados para la nidificación y por la intensificación agrícola asociada al uso excesivo de insecticidas.

Las poblaciones de vencejos, aviones y golondrinas se han visto muy afectadas por el uso de pesticidas y la destrucción del hábitat, lo que ha reducido en buena medida su fuente de alimentación: los insectos-presa. Por otra parte, el diseño de los edificios modernos, que carecen de lugares adecuados para nidificar, ha repercutido de forma muy negativa en sus poblaciones, que han descendido notablemente. Además, los edificios antiguos y las construcciones rurales caen derruidos o están siendo sustituidos por otros nuevos, que raramente ofrecen lugares aptos para la nidificación de estas aves.

Por otra parte, en las rehabilitaciones de los edificios históricos o monumentos muchas veces no se tienen cuenta criterios adecuados para que estas aves encuentren lugares de nidificación idóneos o se destruyen las colonias con total impunidad, como ha sucedido con la colonia que había en el CEIP Mariano Suárez.

También se producen molestias en las colonias, expolios y mortalidad por derribo de nidos.

Otro problema asociado, en el caso de aviones y golondrinas, es la escasez de material para la construcción de sus nidos en zonas eminentemente urbanas. La escasa disponibilidad de barrizales específicos para obtener barro para la construcción del nido puede llevar a una disminución de las poblaciones urbanas de estas especies.

Que se pueden evitar las molestias colocando algún objeto debajo del nido para recoger los excrementos, incluso una maceta para aprovecharlo de abono y que el limpiar la pared o el suelo tras la época de cría tampoco es una labor tan pesada.

Por todo ello, creemos estas aves son nuestras aliadas y tenemos que pensar en la importantísima labor que realizan al eliminar una cantidad ingente de mosquitos.