Ayer, segundo domingo de Pascua, la Asociación de tambores del Cristo de la Sangre de Jumilla, celebró en el convento de santa Ana la tradicional eucaristía de acción que dicha asociación viene celebrando todos los años como gratitud por la Semana Santa y exaltación del Crucificado, resucitado de entre los muertos.

Este año, por primera vez, se ha celebrado en el marco incomparable del atrio del convento y bajo su inmenso olmo.

Se inició el acto con una breve y entrañable procesión-traslado de la venerada imagen del santo Cristo de la Sangre, titular de dicha Asociación, desde el interior del Santuario al lugar reservado para ella junto al altar. Unos ciento veinte hermanos y fieles habituales, se dieron cita para celebrar la eucaristía presidida por el hermano guardián Fr. Francisco Oliver, acompañado por el diácono Fr. Francisco Javier Rojo.

Concluida la eucaristía y siempre acompañado por los redobles de tambores se procedió a besar la medalla de la venerada imagen; concluido lo cual, de nuevo tuvo lugar el traslado-procesión de la venerada imagen hacia su capilla; en este caso acompañada por los sonidos de los tambores y bombos de esta Asociación pública de fieles, asociada a la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de nuestra ciudad.

Una vez colocada en su lugar, siguieron los sonidos de los tambores y bombos como homenaje a la figura entrañable que da nombre y sentido a este maravilloso lugar, la “Abuela” o “gloriosa Señora santa Ana” como gusta nombrar al autor de las crónicas del convento.